Música en sí mental: el día en que discapacitados intelectuales tocaron en una orquesta sinfónica

Sociedad 22 de enero de 2017 Por
'Mosaico de Sonidos' revoluciona el mundo de la inclusión con un proyecto pionero e insólito en España que implica a 14 orquestas, 140 músicos y 300 mujeres y hombres con diversidad funcional

14848579026879 Las 10 personas con discapacidad intelectual saludan al final del concierto que ofrecieron el martes en el Auditorio Nacional con la Orquesta Sinfónica dela Comunidad de Madrid. Foto:El Mundo


Posdata Digital|Argentina

Imagine una orquesta. Y un auditorio. Y muchos esmoquin y vestidos de noche. Y una tarde de programación oficial, Grieg, Schubert...

Y ahora imagine que entre los músicos profesionales hay 10 que no lo son. Van vestidos como los demás y llevan instrumentos como los demás.Y los van a tocar en cuanto empiece este cuento. Porque, hoy, los 10, son músicos

La Asociación Española de Orquestas Sinfónicas -con la complicidad de la ONG Plena Inclusión y la Fundación BBVA- ha implicado a 140 de sus músicos para enseñar a unas 300 personas con discapacidad intelectual con el mandato ético de «avanzar en la construcción de una sociedad justa e inclusiva».

14848590166667 Hasta aquí, lo loable. A partir de aquí, lo insólito.

No es que las personas con diversidad funcional toquen, sino que lo hagan junto a los músicos de una orquesta en un concierto. O sea, que conformen el grupo. Aunque sea una nota, un acorde, una melodía. Es decir, que sean también orquesta. Aunque sea 24 minutos.

La mayoría de estos chicos no había tocado un instrumento en su vida. Los profesores les dieron a probar varios y seleccionaron el que mejor manejaban. En eso Pablo Aguado llevaba ventaja. Había tocado un teclado en su casa, así que cuando Mosaico de Sonidos se cruzó en su presente, el piano no iba a ser un problema. Ni siquiera su autismo. «Yo toco una melodía en el piano y Pablo la repite al instante. Tiene oído total. Distingue cada nota sin tener una referencia. En la obra, yo sólo le toco en el hombro para marcarle el ritmo e indicarle cuándo tiene que entrar». Habla Eduardo Díaz, el otro coordinan del proyecto en Madrid y trompeta solista de la Orcam. Lo que no esperaba Eduardo es lo que pasó con Pablo y la trompeta. «Casi todos los instrumentos suenan al tocarlos. La trompeta, no. Hay que saber soplar para que suene.

Y así, 228 personas con discapacidad mental se suben en enero, febrero y marzo a 14 escenarios de violines, pianos, trompetas, chelos, clarinetes, oboes, tubas, arpas o timbales. Con esmoquin y vestido de noche.

Vía: El Mundo

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