Multitudinario homenaje a los 71 muertos del Chapecoense

Tragedia aérea 01 de diciembre de 2016 Por
De blanco, en silencio, con velas y flores, miles de personas recuerdan a las víctimas en el estadio de Atlético Medellín

improvisado-altar-recuerdo-los-futbolistas-del-chapecoense-fallecidos-accidente-las-puertas-del-estadio-del-atletico-medellin-1480573239028 Improvisado altar en recuerdo a los futbolistas del Chapecoense fallecidos en accidente, a las puertas del estadio del Atlético, en Medellín.


Posdata Digital/Argentina

 

La noche se insinuaba con todo su dolor en Medellín cuando el estadio Atanasio Girardot reunió a una multitud para rendir homenaje a las víctimas de la tragedia aérea -el-avion-que-transportaba-al-chapecoense que enluta a Colombia y la región. A las 18.45 horas debía haberse disputado la Copa Sudamericana entre Atlético Nacional y el Chapecoense, de Brasil. Pero la mano procaz del destino escribió otro final: el avión RJ100 de la compañía venezolana LaMia donde viajaba el modesto equipo  catarinense se estrelló poco antes de aterrizar. Solo le faltaban cinco minutos para hacerlo. Se quedó sin combustible , como pudo escucharse en la comunicación desesperada del comandante de la aeronave.

"Jesús", fue la última y persignada palabra que le dijeron desde la torre de control al piloto que intentaba evitar la caída fatal del avión LaMia 933, llevando a la la muerte a 71 personas. "Señorita está en falla total, falla eléctrica total, sin combustible", dijo desesperado el capitán Miguel Quiroga. La voz se perdió y sucedió la tragedia.

Una tragedia que reunió en el estadio del Atlético a los habitantes de Medellín. Casi todos fueron vestidos de blanco, sin banderas ni camisetas del equipo de la ciudad, apenas velas y flores en sus manos. "El fútbol no tiene fronteras, fuerza hinchas, familias y pueblo chapecoense", "Somos todos Chapecoense", "Estamos con ustedes", pudo leerse en uno de los carteles exhibidos en las tribunas. "Vamos, vamos Chapeee", se cantó, como si los brasileños hubieran sido los locales.

A la hora en la que estaba planeada la entrada de ambos conjuntos, miles de velas y teléfonos móviles se encendieron como luciérnagas dolidas. Le siguió el minuto de silencio para honrar la memoria de las víctimas. Los jugadores de Atlético Nacional se hicieron presentes en el césped vestidos de negro. Cada uno llevaba un manojo de flores. El director técnico del equipo, Reinaldo Rueda, reconoció la imposibilidad: nada de lo que pudiera decirse llenaría el vacío provocado por el desastre. Pero igual quiso dejar su testimonio, y refiriéndose a los integrantes del Chapecoense, expresó: "Siempre van a permanecer en nuestros recuerdos y nuestros corazones".

Vía: El Periódico