Los padres de Girona que convivieron un mes y medio con su hijo muerto se dan a la fuga

Sociedad 05 de noviembre de 2016 Por
Los informes forenses certifican los progenitores negaron al menor la atención médica que necesitaba. La fiscalía solicita que se abra juicio oral contra ellos por un homicidio por imprudencia.

Bruce y Schrell Hopkins, los padres del niño fallecido. Bruce y Schrell Hopkins, los padres del niño fallecido.Bruce y Schrell Hopkins, los padres del niño fallecido.


Posdata Digital/Argentina

Bruce y Schrell Hopkins, los padres que convivieron con el cadáver de su hijo de 7 años durante más de un mes en un piso de Girona, llevan meses desaparecidos. El 5 de enero del año pasado, poco antes de la cabalgata de los Reyes Magos, los Mossos d’Esquadra descubrieron estupefactos que una familia de origen americano que residía en una casa acomodada del centro de Girona llevaba semana encerrada ocultando el fallecimiento del menor de sus tres hijos, Caleb.

La custodia de los dos hijos mayores de los Hopkins recayó en la Direcció General d’Atenció a la Infància i l’Adolescència (DGAIA). Pero según los educadores del centro de Girona en el que cuidan de ambos hace mucho tiempo que ni Bruce ni Schrell los visitan. Las sospechas de que podrían haberse dado a la fuga se multiplicaron cuando se les instó a aclarar qué deseaban hacer con el cadáver de Caleb en verano y ya no resultó posible contactarlos, según han confirmado a este diario fuentes de la investigación.

A través de los Mossos se localizó la dirección de una empresa de Tarragona en la que estaría trabajando Bruce. Pero cuando los agentes se presentaron allí no lo encontraron. Poco después los investigadores dieron con otra dirección en Riba-Roja de Túria(Comunidad Valenciana). La policía local informó poco después de que el matrimonio no residía allí y un vecino dejó caer a los municipales que la pareja había regresado a Estados Unidos.

SIN FECHA DE LA MUERTE

Los Mossos enviaron al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses restos biológicos del cadáver de Caleb. Ni siquiera estos especialistas pudieron concluir cuánto tiempo llevaba muerto el niño cuando lo encontró la policía. Posiblemente llevara casi dos meses. La familia cerró filas durante todo ese periodo y decidió velar al pequeño las 24 horas. Incluso al ser descubiertos aseguraron que no estaba muerto, sino que solo estaba“durmiendo”.

Vía:El Periódico