Francisco proclama santa a la madre Teresa de Calcuta

Sociedad 04 de septiembre de 2016 Por
“Hizo sentir su voz a los poderosos de la tierra, para que reconocieran sus culpas ante los crímenes de la pobreza”, dice en Papa durante la canonización

20160904-636085845655317148_20160904111948Vista general de la Plaza San Pedro durante la ceremonia de canonización Madre Teresa de Calcuta - Vicenzo Pino-

Posdata Digital/Argentina

Francisco ha proclamado santa, esta mañana, a la madre Teresa de Calcuta, durante una ceremonia al aire libre en una abarrotada plaza de San Pedro. Sobre la premio Nobel de la Paz -en 1979- y fundadora de la Congregación de las Misioneras de la Caridad el Papa ha destacado que fue "una generosa dispensadora de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos en medio de la acogida y la defensa de la vida humana, tanto la no nacida como la abandonada y descartada".

El Vaticano había distribuido gratuitamente 100.000 entradas para la ceremonia, que contó con medidas de seguridad excepcionales. Minutos antes de iniciarse la misa aún llegaban fieles que debían pasar controles como en los aeropuertos en los accesos a la plaza. La delegación española ha estado presidida por la reina Sofía, acompañada del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, y por la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor.

AFP_FU89Z_20160904102517Asistente sosteniendo una imagen de la Madre Teresa De Calcuta -Vicenzo Pino -

"No hay alternativa a la caridad -ha dicho el Papa en la homilía, después de leer, en latín, el decreto sobre la canonización-. Quienes se ponen al servicio de los hermanos, aunque no lo sepan, son quienes aman a Dios". Francisco ha subrayado la oposición de la nueva santa al aborto, aunque no ha mencionado expresamente esta palabra. "Se comprometió en la defensa de la vida proclamando incesantemente que 'el no nacido es el más débil, el más pequeño, el más pobre'", ha afirmado Jorge Mario Bergoglio. "Se inclinó sobre las personas desfallecidas, que mueren abandonadas al borde de las calles, reconociendo la dignidad que Dios les había dado; hizo sentir su voz a los poderosos de la tierra, para que reconocieran sus culpas ante los crímenes de la pobreza creada por ellos mismos. La misericordia fue para ella la sal que daba sabor a cada obra suya, y la luz que iluminaba las tinieblas de los que no tenían ni siquiera lágrimas para llorar su pobreza y sufrimiento".

Francisco ha hecho hincapié en que la Madre Teresa trabajó "en laperiferia de las ciudades y en las periferias existenciales". He aquí un vínculo directo entre la obra de la nueva santa y la filosofía del papa argentino, que desde que llegó a la silla de Pedro ha hecho de las periferias un foco prioritario de su atención. El Papa ha calificado a Teresa de Calcuta como un "modelo de santidad" para "todo el mundo del voluntariado". Francisco ha hecho votos para que la nueva santa "nos ayude a comprender cada vez más que nuestro único criterio de acción es el amor gratuito, libre de toda ideología y de todo vínculo, y derramado sobre todos sin distinción de lengua, cultura, raza o religión".

Tras la ceremonia, el Vaticano iba a ofrecer un almuerzo, a base de pizza napolitana, a 1.500 pobres y sintecho, en el atrio del Aula Pablo VI, el auditorio donde a veces tienen lugar las audiencias públicas. Participaron voluntarios llegados de Nápoles, que se trajeron tres hornos móviles.

El viernes, en un breve encuentro con La Vanguardia en la plaza de San Pedro, la actual superiora de las Misioneras de la Caridad, la alemana Mary Prema Pierick, rechazó algunas de las severas críticas que a lo largo de los años algunos periodistas y estudiosos universitarios, en varios libros, artículos y documentales, han vertido sobre la obra de Teresa de Calcuta, especialmente en lo que se refiere al supuesto tratamiento médico insuficiente para aliviar el dolor físico de los enfermos terminales y a la procedencia de ciertos donativos, como los que ofreció el dictador haitiano 'Baby Doc' Duvalier.

"La madre Teresa amaba profundamente a la gente y quería lo mejor para ella; los pacientes eran cuidados por la madre Teresa, de eso no tengo ninguna duda", dijo la superiora, quien especificó que su congregación no administra hospitales sino asilos. Admitió que la valoración sobre el sufrimiento físico y los cuidados paliativos siempre es relativa. "Todo es según con lo que se compare", matizó. Respecto a algunas polémicas donaciones, afirmó: "Siempre respetaba la intención del donante. Los pobres debían ser ayudados. Ella no tenía que responder, justificar o defender a nadie. Ya tenía bastante trabajo ayudando a los pobres".

Vía: La Vanguardia

Te puede interesar