Así nunca encontrarás el mar

Cultura 20 de junio de 2016 Por
Por una decisión política de la ex-Unión Soviética en la década del sesenta, desapareció un mar de la faz de la tierra.

marFotografía del Mar Aral


Posdata Digital/Argentina

Por Walter Gustavo Telesca

A principios de abril de 2010, las Naciones Unidas representada por su Secretario General Ban Ki-moon, se hizo presente en Asia Central, donde puso los ojos en un “cementerio de barcos” de pesca, de carga y otros buques abandonados en medio de un desierto, que se extendía por millas en todas direcciones.

Esa inmensa extensión de tierras fue, hasta no hace mucho tiempo y aunque cueste creerlo : UN MAR.

Se llamaba el Mar de Aral ... y específicamente está situado entre Uzbekistán y Kazajstán.

El Mar de Aral fue alguna vez el cuarto lago más grande del mundo, tan extenso como Irlanda, por ejemplo, pero más allá de su tamaño,  desde la década de 1960, sin embargo, los proyectos de riego de la URSS hicieron que desapareciera.

Fue en la década del sesenta cuando, la por entonces, Unión Soviética decidió utilizar la gran reserva de agua del Mar de Aral para sus regadíos, en las plantaciones cuyo objetivo era producir arroz, melones, cereales y algodón. Para conseguir esto, desviaron el agua de los dos ríos más importantes de Asia Central: Amu Daria y Syr Daria, provocando que el Mar de Aral se quedara sin sus principales alimentadores. Además, los canales artificiales por donde se escurría el agua no hacían otra cosa que desperdiciar el preciado líquido, por lo que el caudal desviado superaba con creces el lógico para mantener un ecosistema equilibrado.

No tardó mucho en resentirse el gran Lago asiático, y es así que en la década de los 60 comenzó lo que todos los ambientalistas temían: el Mar de Aral comenzó a menguar, a un ritmo de 20 centímetros por año, ritmo que, en lugar de disminuir, aceleró hasta situarse en los 60 centímetros al año al final de la década de los setenta.

No obstante las mediciones obtenidas por los distintos organismos, la Unión Soviética no detuvo su objetivo y siguió regando campos.

En los ochenta se siguió utilizando más y más agua, y la gran reserva del mar disminuyó más y más rápido. Desde la URSS aseguraron que el fin del Mar de Aral era inevitable y que se trataba de un “error de la naturaleza.”

Como siempre, luego de realizado el desastre, se trata de arreglar las cosas cuando ya es tarde, y los diferentes Gobiernos asiáticos ofrecen soluciones para un Mar que ha perdido hasta el 90% de su superficie, con el agravante que la contaminación excesiva de la zona también ha causado estragos y se teme que siga en aumento.

Ante estos hechos tan graves para el medio ambiente y el planeta todo, los habitantes del mundo parecen no hacer nada ante el avance de los irresponsables que decidieron el plan de destrucción y entonces tal como reza la canción de Luis Alberto Spinetta, habría que decirle a la voz de la humanidad “llorás y callás, y así nunca encontrarás el mar...

Vía: Walter Gustavo Telesca - Periodista - Editor Literario/ www.wgtediciones.com