Patriotas o patrioteros

Rincón literario 02 de julio de 2018 Por
Si nos ponemos a ver con un poco de atención notaremos que hay ejemplos para uno y otro lado todos los días
patriota o patriotero
Patriotas o patrioteros - Ilustración: composición CVA

Posdata Digital | Argentina

Por Eduardo Servente | Ingeniero Civil

La Real Academia Española define como patriota a la “persona que tiene amor a su patria y procura todo su bien”, y como patriotero a aquel “que alardea excesiva e inoportunamente de patriotismo”.

El 3 de abril de 1982 espontáneamente llenamos la Plaza de Mayo con banderas argentinas gritando vivas a un dictador borracho y nefasto porque la noche anterior, a su orden, habíamos desalojado de nuestras Islas Malvinas a la tercera potencia mundial.

Muy poco tiempo después, también espontáneamente, llenamos los parques de Palermo con banderas argentinas gritando a SS Juan Pablo II “¡queremos la paz!”

Inflamos nuestro pecho y nos burlamos al aire de esos ingleses haciéndoles ver que en ese invierno del ’86, Diego les hizo un gol con la mano.

También nos deleitamos al volver a ver una y otra vez ese bellísimo e inigualable gol que el mismo Diego hizo en ese mismo partido eludiendo a medio equipo contrario.

Tratamos despectivamente de “yoruguas”, “brasucas”, “paraguas”, “bolitas” o “chilotes” a nuestros vecinos y estamos convencidos que el sol de nuestra bandera brilla más que cualquier otro.

Puede parecer, puede dar la impresión que amamos a nuestra patria, pero realmente ¿procuramos todo su bien?

Ejemplos como los escritos más arriba nos muestran que estamos muy lejos de procurar todo su bien. Las Malvinas son nuestras, sin duda, pero enfervorizarnos para seguir y apoyar a un delirante que envió a luchar a nuestros compatriotas contra una potencia, está muy lejos de procurar el bien. Más aún, durante años nos olvidamos con vergüenza de aquellos héroes que les tocó seguir el plan patriotero, siendo ellos los verdaderos patriotas.

O bien magnificar la falta de ética deportiva ante una viveza criolla y hacerlo pasar a la historia como un gran acto de justicia, y por otro lado, como dijimos, muchas veces olvidamos ese espectacular ejemplo de brillantez deportiva de aquel mismo que hizo la viveza. Ensalzar una obra de arte deportiva dignifica los colores defendidos, mientras que regocijarse con una trampa realmente empalidece el brillo del sol de nuestra bandera…, eso es patrioterismo.

Trabajar todos los días produciendo por el bien de mi país, eso es patriotismo.

Hacer alarde que somos los mejores y acosar o despreciar al otro, pasa a ser patrioterismo.

Si nos ponemos a ver con un poco de atención notaremos que hay ejemplos para uno y otro lado todos los días.

Muchas veces los periodistas buscan de movilizar nuestros sentidos patrioteros para lograr más atención del público, aunque varias veces la triste verdad es que lo sienten así, de esa manera.

También solemos escuchar a políticos que nos hablan tratando de motivar nuestros sentimientos dejando el bien común muy lejos.

Llevados por sentimientos “de camiseta” manifestamos sentimientos como que con ese país vecino no deberíamos ni comerciar, tendríamos que cerrar nuestras fronteras o bien invadirlos. Pero también manifestamos que hay que realizar pactos de libre comercio y potenciarse regionalmente para poder competir en el mundo.

Nuestro exitismo ayuda a que veamos las cosas con una óptica que perjudica a nuestra patria. No es novedad que somos exitistas y soberbios, somos los dueños de la verdad y siempre estamos ubicados por encima de cualquier otro.

Tenemos alma patriotera y descuidamos constantemente el bien de la patria. Nuestra pizza es mejor que la italiana, nuestros vinos dejan a los franceses al nivel de una bebida cola, jugamos al fútbol mejor que los brasileños y alemanes juntos, en definitiva, como dije antes, el sol de nuestra bandera brilla mucho más que cualquier otro.

Quizás sea difícil como sociedad hacer vibrar nuestra profunda fibra patriota y seguramente por mucho tiempo sigamos haciendo sonar nuestras cuerdas patrioteras. Nos debemos un profundo examen de conciencia para poder cambiar y darle seriedad a nuestros sentimientos. El patriotismo es serio.

¿Quién es patriotero y quién es patriota?

Amemos en serio a nuestra patria. Busquemos el bien común. No nos subamos al exitismo.

Seamos patriotas de verdad, dejemos de lado esos sentimientos patrioteros que tan mal nos han hecho.