La UniCABA, una universidad de papel

Sin Filtro 31 de mayo de 2018 Por
La Unicaba es un proyecto mal pensado, mal planeado y que, de ser aprobado, dejará a la juventud del país a merced de las mismas corporaciones que han empobrecido a nuestros países y explotado nuestros recursos hasta la saciedad
La UniCABA, una universidad de papel
La UniCABA, una universidad de papel - Foto: Bordes

Posdata Digital| Argentina

Por: Darío Hernández Orjuela | Escritor | Músico

La Unicaba, el proyecto más ambicioso del macrismo en el ámbito educativo, redactado en 5 páginas y presentado en un power point; se ha convertido en el motivador para la movilización de miles de estudiantes, docentes e intelectuales de todo el país en busca de derogar dicho proyecto que busca imponer un modelo de educación docente en pro de las ideas neoliberales y globalizadoras, las mismas que han destruido ya el sistema educativo de países como Colombia o México. Donde cátedras como la historia y las ciencias humanas, se eliminaron de tajo, quitándoles a los alumnos de nivel secundario la posibilidad de crear un sentido crítico y participativo en las problemáticas sociales que afectan a nuestros países en vías de desarrollo.

Las maquinarias políticas que han pensado este proyecto, han sido las mismas que en estos últimos años de gobierno de derecha en la argentina, se han empecinado en demonizar la organización sindical docente y los justos reclamos por salarios y horas cátedra, así como la búsqueda de mayor seguridad laboral en escuelas públicas de todo el país.

El diario La Nación ha sacado en su última edición una nota, donde habla de dicho proyecto con total seguridad de su aprobación y adelantando dónde se ubicará el rectorado y barajando ya, el nombramiento de una rectora. Teniendo como tema secundario la destrucción de los 29 institutos de formación docente y mostrándose como “la solución” a la baja puntuación de las evaluaciones de los niveles primarios y secundarios, según ellos por un problema de “transferencia de conocimientos”, sacándose la responsabilidad directa de la mala gestión por parte del ministerio de educación y las pésimas condiciones laborales de los docentes.

Cabe resaltar que un proyecto de similares condiciones ya fue puesto en marcha en los años noventa en otros países de Latinoamérica. Mientras el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras organizaciones económicas iniciaban su campaña para intervenir en las economías emergentes y en vía de desarrollo de nuestro continente, pensaban a futuro, imponiendo condiciones para los proyectos educativos en pro de las corporaciones y empresas privadas encargadas de generar puestos de trabajo a cambio de la mano de obra especializada barata.

Sin embargo, esta relación va más allá de las esferas universitarias y se apunta a la escuela primaria y secundaria, dándole pautas a las instituciones sobre los contenidos del modo y la forma de darlos y el énfasis en que se deben dar. Para ello, se necesitan docentes que sigan esa misma línea ideológica. Una donde se reprime el sentido crítico, se le da mayor énfasis al ideal de hacer parte de una empresa, a ser “emprendedor” acudiendo a enfatizar la importancia de mantener la competencia a costa de los derechos de los trabajadores.

Es allí donde converge la verdadera cara de este proyecto, además de eliminar de tajo la pluralidad política y académica de los 29 profesorados, se ha dado un ataque sistemático por parte del gobierno y los medios de comunicación tradicionales, a los multitudinarios actos de reclamación de la comunidad educativa. Los medios que se han encargado en hacer juicios de valor sobre la protesta social, ahora se focalizan en la comunidad docente presente y futura.

Es importante observar dicho proyecto desde una perspectiva más amplia. Teniendo en cuenta las diversas opiniones dadas por importantes catedráticos y especialistas en el tema de educación, los cuales están de acuerdo que dicho proyecto es una burla a la comunidad educativa y lleva peligrosamente a comprometer el futuro de la educación de las próximas generaciones, en favor de las pretensiones de convertir la escuela en una pieza de maquinaria y no un sujeto crítico y constructor de nuevas alternativas de pensamiento e innovación, que solo se pueden dar en un ambiente libre de las influencias de la necesidad de llenar vacantes en empresas y corporaciones. Sacando títulos de docentes como si fueran bienes de uso.

Es importante reconocer que los profesorados han sido los gestores de más de cuatro generaciones de docentes en algunos de los institutos. Los mismos han sido vitales para mantener un constante flujo de docentes preparados y ejemplares, llegando a recónditos lugares y dándole la posibilidad a muchos jóvenes de escasos recursos a convertirse en docentes y volver a sus comunidades como profesores. Creando nuevas oportunidades a otros jóvenes para salir de la pobreza. Demostrando que así se sea pobre se puede estudiar.

La Unicaba es un proyecto mal pensado, mal planeado y que, de ser aprobado, dejará a la juventud del país a merced de las mismas corporaciones que han empobrecido a nuestros países y explotado nuestros recursos hasta la saciedad. Es por esto que desde esta columna se hace un llamado a todos los entes de la sociedad, de repensar el papel del docente que nos venden los medios y el gobierno de turno, hacer uso de las herramientas que estén a nuestro alcance para defender la educación pública de calidad, libre y autónoma y sobre todo acudir a la memoria y recordar que tal vez, uno de esos maestros que tanto llegamos a querer, seguramente fue egresado de una de estas respetables instituciones que quieren cambiar por una universidad de papel.