La hepatitis B ya era mortal hace 4.500 años

ARQUEOLOGÍA 12 de mayo de 2018 Por
Una investigación encuentra los restos de virus más antiguos descubiertos hasta el momento y concluye que los patógenos pueden extinguirse
img_druiz_20180511-121901_imagenes_lv_otras_fuentes_esqueletos-kEYF-U443499330648mEI-992x558@LaVangu
- Los restos de hepatits B más antiguos tienen 4.500 años de antigüedad (Universidad de Cambridge)

Posdata Digital| Argentina

Cuando uno piensa en los virus da por hecho que han existido desde el principio de los tiempos. Apareció la vida y se empezaron a desarrollar estos patógenos. La cuestión es encontrar evidencias que avalen esta creencia. Y ahí es cuando aparecen los problemas, por que no es nada sencillo hallar restos aún infectados.

Los virus humanos más antiguos descubiertos tenían aproximadamente 450 años, pero la mayoría no tenían más de 50 años. Hasta ahora. Porque un grupo de investigadores de las Universidades de Cambridge y Copenhague ha descubierto restos de microorganismos causantes de la hepatitis B en restos de hace unos 4.500 años. Y no solo eso. También han llegado a la conclusión que los patógenos pueden extinguirse.

Los virus humanos más antiguos descubiertos tenían aproximadamente 450 años

La hepatitis B afecta millones de personas en todo el mundo. En 2015, se estimó que aproximadamente 257 millones presentaba esta enfermedad de forma crónica y hasta 887.000 murieron debido a complicaciones asociadas, como es el cáncer de hígado. Aunque es un problema de salud mundial, se sabe poco sobre su origen y evolución.

“La gente ha tratado de descifrar la historia de la hepatitis B durante décadas. Nuestro estudio demuestra que ha estado afectando a las personas desde la Edad de Bronce”, explica Barbara Mühlemann, coautora de esta investigación pionera publicada en la revista Nature y que parte de la comunidad científica ya ha comparado con el descubrimiento de los primeros fósiles.

Los científicos tomaron muestras genéticas de esqueletos en Europa y Asia desde la Edad del Bronce hasta el período Medieval, y encontró 25 cuerpos que tenían el patógeno. En 12 de estos esqueletos, el más antiguo de los cuales tenía 4.500 años, encontraron suficiente parte del genoma del microorganismo para realizar análisis detallados.

La primera conclusión que han extraído es que la composición genética de esta cepa podría tener implicaciones para mejorar las vacunas. Según el estudio, este es uno de los conjuntos de datos más antiguos y más grandes que los científicos tienen de virus humanos antiguos.

La composición genética de esta cepa podría tener implicaciones para mejorar las vacunas
“La mayoría de los científicos estudian cepas modernas de virus y hasta ahora no hemos tenido conocimiento de las secuencias antiguas. Era como tratar de estudiar la evolución sin fósiles. Si solo analizáramos los animales que viven en la actualidad, nos daría una imagen muy inexacta de su evolución. Y pasa lo mismo con los virus“, señala el doctor Terry Jones, coautor del documento.

Hay que tener en cuenta que los intentos previos para calcular cuánto tiempo ha infectado el virus a los humanos han oscilado entre los 400 y los 34.000 años. lo cual era un período demasiado inexacto. “Estos datos nos dan una idea de cómo se comporta este virus, y nos proporciona una mejor idea de lo que es biológicamente posible en el futuro”, cuenta Eske Willerslev, profesor tanto en Cambridge como en Copenhague.

La investigación también muestra la existencia de genotipos de hepatitis B en lugares incompatibles con su distribución actual, lo que contradice los orígenes geográficos del virus previamente sugeridos. Los expertos usaron un sistema llamado “secuencia de escopeta”, que examina todo el material genético presente en una muestra, en oposición a la “bio-captura del genoma” que se centra únicamente en el genoma humano. Y desde esta perspectiva ya se plantean el estudio de otros muchos patógenos.

La investigación muestra la existencia de genotipos de hepatitis B en lugares incompatibles con su distribución actual.

Fuente| La Vanguardia