Que nuestro presidente nos hable desde su ser

Columna de opinión 07 de mayo de 2018 Por
Estamos perdiendo el foco de lo que realmente importa: la esencia de ser argentinos
Estamos perdiendo el foco de lo que realmente importa: la esencia de ser argentinos
Estamos perdiendo el foco de lo que realmente importa: la esencia de ser argentinos - Foto:PD

Posdata Digital| Argentina

Por Sonia Iris Menéndez | Counselor |Consultora en comunicación |Posgrado en despliegue y desarrollo personal |Escritora 

Cuando una persona ha transcurrido situaciones, experiencias en las que aprendió y aprehendió a cambiar, esa riqueza es belleza interior y sin duda a equivocarme, nuestro presidente en su interior, sabe es así.

Él, siento, percibo e intuyo, de corazón quiere lo mejor para todos los argentinos; para este país extraordinario que tenemos; para nuestro bienestar. Aún así, temo haya una trampa gigante entre quienes lo rodean, centrada en egos y una comunicación “dirigida” a la que no debe ya escuchar ni atender ni gastar un minuto más de energía.

 Lo más importante no está siendo atendido ni por oficialistas ni por opositores. Estamos perdiendo el foco de lo que realmente importa: la esencia de ser argentinos. Entonces: ¿cómo creer que todos quieren lo mejor para el país? ¿Cómo creer que quieren que al gobierno le vaya bien?

 Confrontaciones, envidias, celos, competencias. ¿Puede surgir algo bueno de esto?

Personas valiosas por fuera de cualquier cargo político que no son siquiera escuchadas y que quizás, aporten soluciones. ¿Para qué sirve una puerta si permanece cerrada? ¿Para qué sirve un puente si no es cruzado? Y, ¿para qué sirvieron y sirven las experiencias personales si no son valoradas por quien las vivió?

Siempre digo que lo individual es lo universal (y viceversa). Si hay un ser humano que sabe lo que es elegir entre lo que quiere y lo que ya no; si hay una persona que puede decir NO al otro para decirse SI; si un sujeto es amo y dueño de su predicado (a modo de imagen); etc. Por esto, confío en que la individualidad de nuestro presidente puede poner límites a voces ajenas y engañosas, no escuchar a voces llenas de estrategias mentirosas, desatender a tanta sombra mirándose el ombligo (esté del lado que esté, es sombra) y abrirse desde su ser confiando en su riqueza interior, con espontaneidad, con simpleza, con ganas de encontrarnos escuchándolo desde nuestro ser.

Estamos viviendo tiempos complejos, difíciles, violentos.

 Es tiempo de darle a estos tiempos, el tiempo de ser más humanos y menos políticos.

 Sí, ya sé que una gran mayoría hable de la “pata política” que le falta a Cambiemos.

En mi caso (y creo muchos también así lo sienten), estamos anhelando la pata humanista verdadera y no la escondida tras sonrisitas caretas ni vocabulario complicado.




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