El nostálgico viaje de regreso del ‘Titanic’

CINE 05 de mayo de 2018 Por
La tragedia del célebre transatlántico brinda metáforas de la sociedad del siglo pasado pero también de la del XXI
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Kate Winslet interpretando a Rose DeWitt Bukater en la película Titanic de James Cameron (Titanic)

Posdata Digital| Argentina

Existe actualmente y se extiende cada vez más una nostalgia del mundo anterior del hundimiento del ‘Titanic’. Tanto es así que pronto habrá dos réplicas exactas del buque símbolo del progreso construido en Belfast que en su viaje inaugural entre Southampton y Nueva York chocó contra un iceberg. Fue la exacta metáfora de toda una época a punto de aniquilarse en una guerra tan cruenta que se creía acabaría con todas las guerras.

Esta tragedia que se produjo la gélida noche del 15 de abril de 1912 y que cobró la vida de 2.000 personas nunca ha dejado de ocupar un lugar predilecto en el imaginario popular. Aunque ha sido sobre todo el cine quien más y mejor se ha ocupado de que así sea; siendo la película de James Cameron -¡ya ha cumplido 20 años!- la que ha dejado una huella indeleble en la mente de millones de personas.

Los promotores de una réplica para Las Vegas desistieron de la idea de hacer una atracción con un simulacro del hundimiento que ocurrió hace más de un siglo
Si no se produce ningún percance inesperado que lo impida, uno de estos dos nuevos ‘Titanic’, el ‘Romandisea Titanic’, ahora en fase de construcción, resucitará el año próximo a algo más de un millar de kilómetros del mar amarrado a un muelle del río Qijian, en la provincia de Sichuan, China. Será la última atracción de un inmenso parque temático inspirado en Las Vegas con capacidad para 5.000 turistas. Eso sí, por razones obvias, de momento no se contempla que salga a navegar.

Los promotores de Romandisea Seven Star International Cultural Tourism Resort no sólo han venido promocionando una experiencia única y emociones fuertes, sino la posibilidad de alcanzar una ‘satisfacción espiritual’. Porque lo que en un principio pretendían era someter a los turistas a un escalofriante simulacro de la tragedia ocurrida hace un siglo. Mas tuvieron que desistir en el intento debido a las airadas protestas de algunos de los descendientes de los pasajeros. el verdadero ‘Titanic’. Sea como sea, esperan abrir las puertas al publico en el 2019.

 En estos tiempos en los que la desigualdad ya supera con creces la de la Belle Époque, ‘Titanic II’, también en fase de construcción en China desde 2013, es un juguete – o sueño- del magnate australiano Clive Palmer, aunque es posible que nunca llegue a hacer el viaje de ida y vuelta entre Southhampton y Nueva York tal como ya tenía previsto para el 2016 y que luego se anunció será, cuando se haga, entre el puerto chino de Jiangsu y Dubái, donde, al parecer, Palmer, como cualquier hijo de vecino, cuenta con unos socios.

Si llega a buen puerto la construcción del ‘Titanic II’, será una réplica hasta en el más mínimo detalle del ‘Titanic’ original, salvo en una cosa: no habrá pasaje en 3ª clase (así de hipócritas nos hemos vuelto). Ahora bien, si se tiene en cuenta que Palmer inauguró en Australia en el 2014 un enorme parque temático llamado Jurassic Park que por falta de público tuvo que cerrar en 2016, es bastante probable que, hasta nuevo aviso, el casco a medio construir de su juguete se vaya oxidando olvidado en algún astillero chino. Toda una metáfora del nostálgico siglo XXI que quizá tampoco tenga viaje de regreso.

Fuente| La Vanguardia

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