La policía china usa gafas que reconocen a personas

Tecnología 08 de febrero de 2018 Por
Esta tecnología que se ha implantado en una ciudad del país asiático es espectacular, pero nos rodean sistemas de vigilancia tan sofisticados o más
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La cámara incorporada en estas gafas es de un tamaño similar a la de las famosas Google Glass. (qq.com)

Posdata Digital | Argentina

Numerosos medios de todo el mundo están difundiendo la noticia de que la policía de la ciudad china de Zhengzhou está usando unas gafas de sol inteligentes, muy similares por cierto en su apariencia a las famosas Google Glass. Este dispositivo policial permite realizar reconocimiento facial en plena calle. Pero lo más sorprendente es que permiten detectar casi instantáneamente si una persona captada por su cámara es alguien fichado por la policía.

Ciertamente la noticia es preocupante de cara a la privacidad de los ciudadanos chinos. Sobre todo porque estamos hablando de un país que no se prodiga precisamente en el respeto al derecho a la intimidad. Tengamos en cuenta sólo un hecho: China tiene a un ejército de policías rastreando el censurado internet al que se puede acceder en el país.

Por muy espectacular que parezca este dispositivo cada vez nos rodean ojos digitales más sofisticados
Sin embargo, el enfoque con el que muchos medios están dando la noticia, sobre todo algunos anglosajones, resulta bastante llamativo. Da la impresión de que en occidente no existen tecnologías tan efectivas, o más, que esas gafas que pueden comprometer seriamente la privacidad del ciudadano.

Las gafas de estos policías asiáticos por cierto han sido producidas, según informa The Wall Street Journal, por una empresa china y el medio especializado The Verge ha hablado con uno de sus responsables. Este dispositivo desde luego supone un salto cualitativo en las tecnologías de vigilancia. Aunque solo en ciertos casos.

Hacemos ese matiz porque por muy llamativo que resulte saber que un policía use unas gafas de sol que permiten reconocer a gente, tampoco estamos hablando de una tecnología revolucionaria en lo que a la vigilancia de las personas se refiere. De hecho, hace cierto tiempo que la policía de Nueva York usa cámaras en sus uniformes.

Además, es altamente probable que esas gafas de la policía de Zhengzhou sólo sean útiles en condiciones de luminosidad muy favorables. Pues que se sepa no existen sensores de imagen para acoplarse a unas gafas y que permitan captar con cierta definición imágenes de noche o en interiores poco iluminados.

La red de transporte de los Ferrocarriles de la Generalitat usa un sistema de vigilancia muy sosfisticado
Las tecnologías de vigilancia del espacio público que se implantan en China están cada vez más desarrolladas, pero occidente no va a la zaga. Es cierto que el derecho a la privacidad está más salvaguardado en Europa o Estados Unidos que en el país asiático. Pero esto no quiere decir que en estas zonas del mundo no estemos rodeados de ojos electrónicos cada vez más sofisticados.

En Barcelona por ejemplo la empresa Axis, asociada a Canon, ha instalado un sistema muy sofisticado en Ferrocarriles de la Generalitat para evitar el fraude en el uso de los billetes. Para ello se emplean cámaras AXIS P3224-V MKII. Estas cuentan con una tecnología para lograr captar imágenes incluso en condiciones de luz muy desfavorables.

Una de las cosas que inquietan de los sistemas de vigilancia digitales es que pueden ser hackeados y sus datos obtenidos con fines oscuros
Pero lo relevante es que se encuentran conectadas a ordenadores que mediante sistemas de inteligencia artificial son capaces de detectar si alguien intenta acceder sin billete. En ciertos casos los cuerpos de seguridad podrían tener acceso a las imágenes que se captan con este sistema.

Incluso, como cualquier dispositivo electrónico, el sistema podría ser hackeado. Algo que era mucho más complicado cuando se usaban tecnologías analógicas para la grabación de imágenes. Algo que por cierto se sigue usando en ciertos casos. Evidentemente este ejemplo de los ferrocarriles catalanes es uno más de todos los que podríamos citar. Pero lo que es verdaderamente preocupante no son las cámaras que se usan para captar la imagen de las personas que transitan por espacios públicos.

La clave es la fusión de los sistemas de inteligencia artificial con cámaras de vigilancia. Esto permite lograr enormes flujos de datos que pueden dar lugar a situaciones inquietantes y para las que la legislación, e incluso la política, quizá no están preparadas. ¿Eso nos debería inquietar más que unas gafas de sol con reconocimiento facial? Seguramente sí.

¿Va más rápida la tecnología de vigilancia que la legislación y la polítoca que la controla?

Vía | La Vanguardia