Los casos más escandalosos de actrices maltratadas por sus directores

Arte y Espectáculo 07 de febrero de 2018 Por
Uma Thurman ha sido la última en revelar un episodio que a punto estuvo de costarle la vida durante el rodaje de ‘Kill Bill:Vol 2’

Posdata Digital | Argentina 

¿Quién ha dicho que la de actor sea una profesión fácil?. El público muchas veces se queda con la faceta más glamurosa de un oficio que tiene también su parte dura. Horas de rodaje intempestivas, memorizar guiones interminables, engordar o adelgazar dependiendo del papel... y muchas veces las relaciones con los compañeros de reparto o con el director no son precisamente ideales.

Uma Thurman, que fue actriz fetiche de Quentin Tarantino en la saga Kill Bill, reveló este fin de semana que el autor de Pulp fiction la presionó para que rodase unapeligrosa escena de acción en Kill Bill: Vol 2 (2004) en la que debía conducir un coche por un camino en medio de la selva. Pese a que ella insistió en que la hiciera una especialista, Quentin se negó y Thurman resultó herida. El vídeo que recoge ese momento ha sido publicado por la intérprete estadounidense en su Instagram y tras las críticas recibidas por ese incidente, Tarantino ha reconocido su error y la actriz ha acabado perdonándole.

Este episodio no es ni mucho menos un ejemplo aislado del maltrato que sufren algunas actrices en los rodajes cinematográficos. Recordamos otros casos de directores que no utilizaron precisamente los métodos más adecuados para sacar lo mejor de sus intérpretes femeninas.

Maria Schneider y Bernardo Bertolucci en ‘El último tango en París’(1972)
Hace unos meses volvió a surgir la polémica suscitada por la famosa escena de sexo con mantequilla de El último tango en París, de la que su director Bernardo Bertolucci reconoció que no informó a la actriz Maria Schneider. La francesa, que en aquel entonces contaba con 19 años, aseguró que en el guión no figuraba que iba a ser sodomizada por Marlon Brando con la manteca como lubricante y que ni éste ni el realizador italiano le informaron de cómo se iba a rodar la escena. “No quería que fingiese la humillación, quería que la sintiese”, admitió Bertolucci.

Maria Schneider y Marlos BrandoMaria Schneider y Marlos Brando en un fotograma de 'El último tango en París' (United Artists)

“El acto era fingido, sí, pero las lágrimas era reales. Aunque no fuera consciente de ello, Bertolucci me destrozó la vida. Y esa película destrozó mi carrera”, declaró la joven actriz. La vida de la intérprete estuvo marcada por los fracasos cinematográficos, los escándalos, las drogas y los problemas psiquiátricos hasta su muerte en 2011.

Tippi Hedren y Alfred Hitchcock en ‘Los pájaros’ (1963)

De sobras es de todos conocida la obsesión del maestro del suspense con sus protagonistas femeninas, especialmente con Tippi Hedren. Meticuloso y exigente, Hitchcock hizo vivir una verdadera tortura a la madre de Melanie Griffith durante el rodaje de Los pájaros lanzándole aves reales en la escena final, cuando había prometido usar pájaros mecánicos. Hedren acabó con diversos cortes en la cara y casi pierde un ojo cuando un pájaro le picó muy de cerca. “Era como vivir en una prisión mental”, declaró la veterana actriz. En su libro de memorias publicado en 2016, Hedren aseguró que si Hitchcock la veía sonriendo o conversando con un hombre en el set se tornaba “frío” y de “malhumor”. Además, describió que fue acosada sexualmente y que “cuanto más me enfrentaba a él, más agresivo se volvía”. Como tenía un contrato exclusivo, Hitchcock impidió a Hedren trabajar con nadie más y arruinó su carrera.

Tippi HedrenTippi Hedren en 'Los pájaros' (No Disponible)

Adèle Exarchopoulos / Léa Seydoux y Abdellatif Kechiche en ‘La vida de Adèle’(2013)

Exarchopoulos y Seydoux posaron sonrientes junto a Kechiche cuando la cinta lésbicaLa vida de Adèle se alzó ganadora en el festival de Cannes en 2013. Sin embargo, las actrices afirmaron que el rodaje fue realmente complicado, que el cineasta las obligó a repetir escenas de sexo muy explícitas y que las “manipuló y acosó” durante la filmación. Ambas tacharon la experiencia de “horrible”. En la escena de la pelea, Léa comentó que el director las instó a interpretarla con toda la realidad física posible y eso provocó que Adèle se cortara con un cristal. Como no quedó satisfecho, tuvieron que rodarla de nuevo a pesar de que la actriz francesa no paraba de sangrar. Kechiche acusó a Seydoux de ser una pija malcriada y desagradecida.

Abdellatif KechicheAbdellatif Kechiche con las protagonistas de 'La vida de Adèle' (Efe)

Björk y Lars von Trier en ‘Bailar en la oscuridad’ (2000)

0tro director con fama de maltratar psicológicamente a sus actrices es el danés Lars von Trier. Y si no que se lo digan a la cantante Björk, que debutó en la gran pantalla con este drama musical en el que interpretaba a una inmigrante checa que trabaja en una fábrica de un pueblo de EE.UU. y ha de hacer frente a una incipiente ceguera. Björk se hizo con el premio a la mejor actriz en Cannes, pero durante el rodaje lo pasó fatal. La cantante se sintió tan maltratada por los métodos de Von Trier que incluso llegó a escupirle en los pies antes de saludarlo.

Von Trier y Björk Von Trier y Björk tuvieron una tensa relación en 'Bailar en la oscuridad' (Afp)

El pasado 15 de octubre, la polifacética artista explicó que fue víctima de acoso sexual durante la filmación de la película. “Durante todo el rodaje hubo constantes ofertas sexuales, extrañas, paralizantes y no deseadas, por su parte, acompañadas de descripciones gráficas, en ocasiones con su mujer estando a nuestro lado”, detalló en su página de Facebook. Otras musas del danés como Nicole Kidman y Kirsten Dunst también han hablado de lo “difícil” que es trabajar con él.

Hanna Schygulla y Rainer Wender Fassbinder

La actriz y cantante alemana Hanna Schygulla fue musa del excéntrico cineasta alemán Rainer Werner Fassbinder desde sus comienzos en la profesión, a finales de los 60, hasta la prematura muerte del artista, en 1982. Con fama de excéntrico, transgresor y depresivo, Fassbinder era un hombre de una creatividad desbordante y también un adicto al alcohol y la cocaína que martirizaba a sus actores. Schygulla padeció sus constantes cambios de humor en los rodajes y aseguró en una entrevista a The Guardian que ella es una superviviente de la tiranía del realizador germano. “Nuestra relación era la de un genio con su musa. La amistad existía pero con cierta distancia”, afirmó la actriz.

Hanna SchygullaHanna Schygulla en 'Lili Marleen' de Fassbinder (1981) (Bayerischer Rundfunk)

Amy Adams / Lily Tomlin y David O. Russell

El trato fácil tampoco es una de las cualidades de David O. Russell. El director estadounidense y la protagonista Amy Adams no congeniaron muy bien durante el rodaje de La gran estafa americana. “David me hizo llorar. Estaba realmente devastada en el plató”, llegó a a decir la actriz en declaraciones a la revista GQ. No es la primera vez que el director de El lado bueno de las cosas (2012) tiene un problema con sus actores.

Amy AdmasLa actriz Amy Admas no guarda un buen recuerdo del rodaje de 'La gran estafa americana' (Tim Ireland / GTRES)

En el tenso rodaje de Tres reyes, George Clooney se peleó con él después de ver cómo el cineasta chillaba a los extras. Sin embargo, su experiencia más infame se produjo cuando se filtró en YouTube la monumental bronca que tuvo con Lily Tomlin mientras grababan Extrañas coincidencias (2004). La actriz, que se quejaba de la infinidad de cambios que O.Russell hacía en el guion, aseguró que vivió un auténtico infierno y que tuvo que padecer sus gritos e impertinencias durante la filmación-




Faye Dunaway y Roman Polanski en ‘Chinatown’ (1974)
Polanski no solo se ha ganado mala fama por las acusaciones de violar a menores. Faye Dunaway sufrió en su propia piel el maltrato del director cuando rodaba ‘Chinatown’ junto a Jack Nicholson. Cuando intentaba pedirle consejo sobre una escena, el director, lejos de mostrarse por la labor, le gritaba “tu sueldo es tu motivación”. Polanski incluso le prohibió tomarse descansos para acicalarse y la actriz acabó yendo a todas partes con un vaso de plástico en el cual orinar si le entraban ganas.




Kim Basinger y Adrian Lyne en ‘9 semanas y media’ (1986)
Bajo la excusa de ayudar a Basinger a meterse emocionalmente en el papel de una marchante de arte que se embarca en una aventura erótica con un broker de Wall Street en 9 semanas y media, Adrian Lyne se dedicaba a insultar a la actriz en el plató e invitaba al resto del equipo a hacer lo mismo. Incluso convenció a Mickey Rourke para que llevara a la vida real la relación de dominación de su personaje y así resultar más creíble en sus actuaciones. De muy poco le resultó al mito erótico de los ochenta, ya que por su trabajo fue nominada al Razzie a la peor actriz.



Shelley Duvall y Stanley Kubrick en ‘El resplandor’ (1980)
Kubrick era un cineasta tan perfeccionista que siempre exigía al máximo a todos los que le rodeaban. Para lograr que Shelley Duvall resultara realmente convincente en el papel de Wendy, la esposa de un escritor (Jack Nicholson) que se vuelve loco en El resplandor, el cineasta llegó a culpar a la actriz prácticamente de todos los males de un rodaje que duró 13 meses.

Jack Nicholson y Sheley Duvall,Jack Nicholson y Sheley Duvall, protagonistas de 'El resplandor' (Warner Bros)

De esta manera, nadie estaba autorizado a entablar diálogo alguno con Shelley, a quien el director sometió a sesiones de humillación pública, con insultos y acusaciones de que no sabía hacer bien su trabajo. La angustia que sufrió la actriz hizo que perdiera pelo, llorase continuamente y padeciera ataques de pánico.

Megan Fox y Michael Bay en ‘Transformers‘
Parece ser que el rodaje de Transformers II (2009) no resultó nada placentero para la espectacular Megan Fox, que llegó a comparar al director Michael Bay como “una mezcla entre Napoleón y Hitler”. Sus palabras hicieron que el productor Steven Spielberg la despidiera de la tercera parte de la saga que la aupó a la fama. Bay replicó diciendo que las declaraciones eran “ridículas”.

Megan FoxMegan Fox fue despedida de la saga 'Transformers' tras comparar a Michael Bay con Hitler (Youtube)

“Lo siento, Megan. Siento si te hice trabajar 12 horas al día. Siento si te obligué a que aparecieras a la hora estimada. Las películas no son siempre cálidas”, agregó. Desde entonces, la carrera de la actriz no ha logrado levantar el vuelo. Otros actores que han trabajado con el cineasta han afirmado que suele gritar a su equipo y les hace sentir inferiores.

Via | La Vanguardia