La primera oficial submarinista de Sudamérica está a bordo de la nave perdida en el Atlántico

Submarino ARA San Juan 18 de noviembre de 2017 Por
La argentina María Krawczyk es la única mujer entre los 44 marinos que integran la tripulación del ARA San Juan
Eliana María Krawczyk con la bandera argentina. FACEBOOK
Eliana María Krawczyk con la bandera argentina. FACEBOOK

Posdata Digital | Argentina

Entre los 44 tripulantes a bordo del ARA San Juan, el submarino que la Armada argentina busca en el Atlántico sur desde hace dos días, hay una mujer. Sólo una: se llama Eliana María Krawczyk, tiene 34 años, y es la jefa de operaciones del submarino, un cargo que incluye desde el control de las armas hasta la maniobra de amarre. Krawczyk es única: cuando egresó de la escuela naval se subió a un submarino y supo que ese era su lugar en el mundo. Hoy es la primera oficial submarinista en 71 años de historia de la Armada argentina y cuando egresó en 2012 era también la única de Sudamérica.

Krawczyk nació en Oberá, una de las ciudades más importantes de Corrientes, en el norte de Argentina. Estudiaba ingeniería cuando vio una publicidad de la Armada que le lamo la atención  y la convenció de ingresar a la Escuela Naval Militar. Egresó en 2008 y cuando visitó Mar del Plata, donde amarran los tres submarinos de la flota argentina, se enamoró de ellos. "Fui a Mar del Plata para la jura de bandera, embarqué al submarino y me di cuenta de que quería ser submarinista", contó en un vídeo el año pasado. Así se convirtió en una pionera. “Me especialicé en armas submarinas, y en 2012 pude hacer el curso de submarinista, y embarqué cuatro años en el submarino ARA Salta, y este es mi primer año en el ARA San Juan", dijo la mujer en una entrevista a medios argentinos en mayo pasado.

La oficial explicó que hace cinco años fue la primera mujer submarinista de Argentina y de Sudamérica. “Ahora hay una en Venezuela, y hay una oficial que egresó el año pasado, que está en el otro submarino, y hay seis mujeres suboficiales submarinistas", dijo. Ser mujer nunca le supuso un problema a bordo, pese a moverse en un ambiente donde predominan los hombres: “Lo viví siempre bien, y siempre me gustó. No tuve ningún freno ni intervención de nadie, y nunca tuve ningún problema. Duermo con dos compañeros en el mismo camarote. Soy la única mujer abordo y me siento bien, contenta y feliz".

Sobre su rutina a bordo, Krawczyk contó que hace guardia por la mañana y después de almorzar duerme “alguna siesta” o mira “una película”. “También nos preparamos para algún ejercicio que hagamos con los demás buques de la flota. Soy la responsable de lanzar torpedos y ejercitamos todo el tiempo”, explicó. “Era la pasión de ella, el amor de ella es el mar”, contó su padre. Ahora todo es incertidumbre en la familia Krawczyk.

Vía |El País

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