Retorna el músico argentino más venerado

Música 26 de febrero de 2017 Por
Charly García, padre del rock nacional, lanza Random, su primer disco después de 7 años y graves problemas con las drogas

Posdata Digital|Argentina

“Ya ves, amanezco otra vez”. La frase forma parte de Lluvia, el sexto tema de un disco llamado Random, y que vio la luz este viernes en Argentina. No se trata de un álbum corriente, sino que marca el regreso a las bateas -luego de siete años- del mítico Charly García, la leyenda viviente más importante que tiene la música popular de ese país y uno de los pocos artistas con oído absoluto de los nacidos en el fin del mundo, una cualidad que también gozaron Ray Charles, Frank Sinatra, Mozart o Bach y que permite reconocer una nota musical sin ninguna referencia externa. La obra, que sucede a Kill Gil (2010), dura poco más de media hora, lleva un aura de epopeya y se compone de diez canciones íntegramente compuestas por el artista. Sólo un par de guitarras, baterías y coros quedaron por fuera de su competencia. El resto -voces, pianos, teclados, guitarras eléctricas y acústicas, bajos, Ipads, batería electrónica, samplers, loops y programaciones, incluso parte del arte de tapa- nació en su cabeza y se ejecutó con sus delgadas manos. Así, el nombre del primer corte parece adrede: La máquina de hacer feliz.


Carlos Alberto García Moreno (Buenos Aires, 1951), el nombre con el que esta máquina salió de la fábrica comenzó a tocar el piano a los cuatro años. Un día de su vida, cuando tenía ocho, el folclorista Eduardo Falú tocaba la guitarra en su casa cuando el pequeño Charly llamó la atención de su madre para decirle que “la quinta cuerda estaba desafinada”. Pruebas posteriores confirmaron que el pequeño estaba dotado de un engranaje del que sólo goza una persona entre 10.000: el oído absoluto. La historia que sigue es la misma que enriquece al rock argentino, un género reconocido en todo el continente, y que tiene a García como armador de grupos históricos: Serú Girán, Sui Generis, Porsuigieco, La Máquina de Hacer Pájaros y Los Enfermeros, entre otros, y compositor de una infinidad de clásicos tales como Ojos de videotape, Viernes 3 AM, Nos siguen pegando abajo, No voy en tren, Tu amor, Hablando a tu corazón, Fanky, Buscando un símbolo de paz, Chipi Chipi y Alicia en el país, una crítica a la dictadura militar escrita en clave con el objetivo de saltar la censura castrense.

El álbum cuenta con varios pasajes autoreferenciales, ya sea por influencias artísticas como de la vida privada. Hace un repaso por la obra de su cineasta favorito, en el tema Ella es tan Kubrick, donde menciona los films Full Metal Jacket, El Resplandor, Lolita y Ojos bien cerrados. El rock británico de los 60 y el eterno influjo de los Beatles se manifiesta en las guitarras, de corte folk en el tema Primavera, que también revela algo de lo personal en su lírica: “Ahora que estoy rehabilitado, saldré de gira y otra vez, me encerraran cuando se acabe y robe lo que yo gane. Siempre estaré pronto a renacer porque hoy yo estoy más joven que ayer”.

Vía: El País

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